La labradorita es un excelente antídoto contra las ilusiones. Supera la dispersión, fortalece la intuición y nos permite ver la verdadera naturaleza de nuestros propósitos e intenciones gracias a su superficie iridiscente de varios colores. La naturaleza trascendental y cambiante de la labradorita ayuda a aprender a desarrollar una gratitud más profunda, a desprenderse de viejas tendencias y a aprender la gran lección de que el cambio es la verdadera naturaleza de la vida. Estimula la creatividad, la imaginación, la introspección y la profundidad de los sentimientos. Reduce la ansiedad y el estrés.