Hipérstenes nos guía a través del difícil proceso de aceptar las partes de nosotros mismos que no amamos y, al promover la aceptación de quiénes somos, estimula el amor propio y la compasión. Nos da mucha fuerza y resiliencia para afrontar este camino, nos hace independientes y aumenta el cuidado que tenemos de lo que necesitamos, tanto física como mentalmente. Nos ayuda a limitar la previsión ansiosa